UN
NAUFRAGIO CALCULADO
-¡Capitán...se nos vino la
tormenta!.
-Tranquilos...está todo calculado.
-¡Pero mire que el barco está
escorado!".
-Guarden la calma, ya lo tuve en cuenta".
-¡Mi Dios...subió el agua en la bodega!...
si esto sigue así será
un desastre.
-No se inquieten...necesitamos lastre;
avisenmé
si a la cubierta llega.
-¡Tenemos un agujero en el casco!.
-Mejor...eso ayuda al desagote.
-¡Pero es que el barco apenas sigue
a flote!.
-Apuren el achique...no hagan asco.
-¡El palo mayor se partió al
medio,
y al
caer, las velas fueron rotas!.
-No se preocupen, ya tengo el remedio:
en el próximo puerto
compro otras.
-¡Se
paró el motor...¿y ahora qué hacemos?!.
¡Estamos sin rumbo, a la deriva!.
-No importa, si se acaba mi inventiva,
tengan fe en
los milagros y...recemos.