AGRADECIMIENTO PÚBLICO
Resignados lectores de
este diario,
soportan mi poesía indigesta.
En silencio, unidos en protesta,
sospecho que omiten comentarios.
Siempre tengo mi espacio en la semana,
y si tanda de noticias los supera,
me hacen sitio en la fila de espera;
nunca
me dicen: "¡
No!...vuelva mañana".
Lo agarré distraído a Don Armando.
Flojo de negaciones no se atreve
a decirme: "tatuviejo...sea breve,
la calma del lector está acabando".
Sé que a fuer de mantener
mi vicio,
corre el riesgo de echar a la basura,
setenta años de sociales y cultura.
¡No puede regalar tanto prestigio!.
Le agradezco amigo su permiso.
Dios toma en cuenta a las personas buenas,
y usted, por su gesto de Mecenas,
ya tiene ganado el Paraíso.
TATUVIEJO