tatuviejo
jueves, 16 de marzo de 2017
A BENICIO (soneto para un bisnieto)
Un soplo celestial le dió la vida,
potenció para el llanto sus pulmones,
disparó su demanda de pezones,
que su madre abastece en la medida.
Puso a todos en casa a su servicio.
No da descanso su tenaz reclamo.
Para sus padres del hogar es amo:
su alteza real el Príncipe Benicio.
Ya llegará otro tiempo, otras vivencias:
jardín, escuela, secundario y "UBA";
tal vez alli terminen sus urgencias.
Y habrá un día en que apronte sus maletas,
con lágrimas de adiós a un avión suba,
y partirá, seguro, a nuevas metas.
TATUVIEJO (el bisabuelo)
CRISTÓBAL COLÓN
Salió del puerto de Palos
con un destino en su mente:
alcanzar el Medio Oriente
y traer muchos regalos.
Regalos para Isabel
que es la que puso la guita.
Nada de "mita y mita",
solo un diezmo para él.
Y allí se inicia el momento
en que el osado almirante,
con bitácora y cuadrante
pone el pecho a barlovento.
Desciende hasta "La Gomera"
buscando vientos Alisios;
ellos le serán propicios
para alcanzar su quimera.
Que nadie a Colón discuta.
Él pondrá máximo celo.
Si es preciso alzará vuelo
para llegar a Calcuta.
Una sorpresa en su rumbo
le espera a medio camino.
Por el azar del destino
descubrirá un "Nuevo Mundo".
Y allí clavará una cruz
en nombre de la Corona.
Algún marino se entona
y dispara su arcabuz.
Los nativos caen de hinojos;
"¡ llegó el Dios esperado !".
El camino despejado
para iniciar el despojo.
Le siguen los espejitos,
baratijas en colores,
anillos y prendedores;
¡ estos indios están fritos !.
Alentado por su hazaña
Colón renueva coraje,
y repite nuevos viajes
entre América y España.
Y tras de nuevos tesoros
luego llegará Pizarro;
un conquistador bizarro
que solo piensa en el oro.
Y así continuó la historia
entre los buenos y malos;
más el que partió de Palos
se llevó toda la gloria.
TATUVIEJO
Salió del puerto de Palos
con un destino en su mente:
alcanzar el Medio Oriente
y traer muchos regalos.
Regalos para Isabel
que es la que puso la guita.
Nada de "mita y mita",
solo un diezmo para él.
Y allí se inicia el momento
en que el osado almirante,
con bitácora y cuadrante
pone el pecho a barlovento.
Desciende hasta "La Gomera"
buscando vientos Alisios;
ellos le serán propicios
para alcanzar su quimera.
Que nadie a Colón discuta.
Él pondrá máximo celo.
Si es preciso alzará vuelo
para llegar a Calcuta.
Una sorpresa en su rumbo
le espera a medio camino.
Por el azar del destino
descubrirá un "Nuevo Mundo".
Y allí clavará una cruz
en nombre de la Corona.
Algún marino se entona
y dispara su arcabuz.
Los nativos caen de hinojos;
"¡ llegó el Dios esperado !".
El camino despejado
para iniciar el despojo.
Le siguen los espejitos,
baratijas en colores,
anillos y prendedores;
¡ estos indios están fritos !.
Alentado por su hazaña
Colón renueva coraje,
y repite nuevos viajes
entre América y España.
Y tras de nuevos tesoros
luego llegará Pizarro;
un conquistador bizarro
que solo piensa en el oro.
Y así continuó la historia
entre los buenos y malos;
más el que partió de Palos
se llevó toda la gloria.
TATUVIEJO
sábado, 19 de diciembre de 2015
UN TRISTE PAPÁ NOEL
UN TRISTE PAPÁ NOEL
Ahí estaba Santa Claus,
al pie de la chimenea,
con una ataque de tos
y tiznado hasta las medias.
Y aunque ustedes no lo crean,
si eso no acabó en tragedia
fue por la mano de Dios.
Se vino en banda de arriba,
a toda velocidad,
y lo salvó la barriga,
que aminoró su caída
de pura casualidad,
friccionando contra el tubo
de esa chimenea estrecha,
que en la ocasión no fue hecha
para que entrase un panzudo.
Suerte que pasó de largo,
que no se quedó atascado,
porque en tal caso, cantado,
habría que allí velarlo.
Cayó sentado en el hueco,
en medio de las cenizas;
y forzando una sonrisa
se incorporó con un:"¡Hello!".
Sacudió el espeso hollín
que cubría su saco rojo,
y con andar semi cojo
fue a sentarse en un cojín.
Ya con cara de beato,
bajo una barba tupida,
con la mirada perdida,
empezó con su relato.
Su discurso era florido
pero sin ideas claras;
ambuló en tierras nevadas,
con trineos y venados,
los que estábamos parados
nos sentamos aburridos.
Siguió con duendes y gnomos
y con hadas vaporosas;
su cantinela latosa
comenzó a volverse plomo.
Para no ser descubierto
simulaba voz gagá;
mas su hijo era despierto,
y la sospecha tenía,
que el Santa Claus que fingía
no era otro que el papá.
Llegó la hora esperada,
la mujer montó el Picazo,
y cortó todo de cuajo
con un: "¡me tenés cansada!".
Siguió con: "pará fantoche,
es siempre más de lo mismo;
terminá con tu histrionismo,
nos arruinaste la noche.
Terminá con esa historia
de tu cuento rococó,
tanto dar vuelta a la noria
el nene ya se avivó".
Ahí yo, como vecino,
tenté poner paños fríos,
la sangre no llegó al río,
y predominó el buen tino.
Restablecida la calma
quedó un saldo negativo:
sin el regalo pedido
el nene se fue a la cama,
Papá Noel quedó "en cana"
pernoctando en la cocina,
y la mujer con su inquina,
mascullando el entripado,
sin poder pegar los ojos,
se revuelve en el enojo
que le causó el "fracasado".
Y así culmina esta historia
acaecida en Nochebuena,
con un padre que dió pena,
una madre sin paciencia,
y un niño que, en su inocencia,
reza al Dios de Navidad:
no padecer otro engaño,
que para el próximo año
mande un Noel de verdad.
TATUVIEJO
Ahí estaba Santa Claus,
al pie de la chimenea,
con una ataque de tos
y tiznado hasta las medias.
Y aunque ustedes no lo crean,
si eso no acabó en tragedia
fue por la mano de Dios.
Se vino en banda de arriba,
a toda velocidad,
y lo salvó la barriga,
que aminoró su caída
de pura casualidad,
friccionando contra el tubo
de esa chimenea estrecha,
que en la ocasión no fue hecha
para que entrase un panzudo.
Suerte que pasó de largo,
que no se quedó atascado,
porque en tal caso, cantado,
habría que allí velarlo.
Cayó sentado en el hueco,
en medio de las cenizas;
y forzando una sonrisa
se incorporó con un:"¡Hello!".
Sacudió el espeso hollín
que cubría su saco rojo,
y con andar semi cojo
fue a sentarse en un cojín.
Ya con cara de beato,
bajo una barba tupida,
con la mirada perdida,
empezó con su relato.
Su discurso era florido
pero sin ideas claras;
ambuló en tierras nevadas,
con trineos y venados,
los que estábamos parados
nos sentamos aburridos.
Siguió con duendes y gnomos
y con hadas vaporosas;
su cantinela latosa
comenzó a volverse plomo.
Para no ser descubierto
simulaba voz gagá;
mas su hijo era despierto,
y la sospecha tenía,
que el Santa Claus que fingía
no era otro que el papá.
Llegó la hora esperada,
la mujer montó el Picazo,
y cortó todo de cuajo
con un: "¡me tenés cansada!".
Siguió con: "pará fantoche,
es siempre más de lo mismo;
terminá con tu histrionismo,
nos arruinaste la noche.
Terminá con esa historia
de tu cuento rococó,
tanto dar vuelta a la noria
el nene ya se avivó".
Ahí yo, como vecino,
tenté poner paños fríos,
la sangre no llegó al río,
y predominó el buen tino.
Restablecida la calma
quedó un saldo negativo:
sin el regalo pedido
el nene se fue a la cama,
Papá Noel quedó "en cana"
pernoctando en la cocina,
y la mujer con su inquina,
mascullando el entripado,
sin poder pegar los ojos,
se revuelve en el enojo
que le causó el "fracasado".
Y así culmina esta historia
acaecida en Nochebuena,
con un padre que dió pena,
una madre sin paciencia,
y un niño que, en su inocencia,
reza al Dios de Navidad:
no padecer otro engaño,
que para el próximo año
mande un Noel de verdad.
TATUVIEJO
lunes, 19 de octubre de 2015
(34) GALAXIA LEJANA
GALAXIA
LEJANA
Esa nube que el telescopio ve,
tan distante, lejana y luminosa,
¿no es acaso una imagen mentirosa
que a todos pide le tengamos fe?.
Al observar esa galaxia diva,
que noche a noche con su brillo insiste,
nos queda duda si en verdad existe,
o ya hace rato que acabo su vida.
Hago la cuenta de cuanto la luz viaja
(millones de años en el vasto espacio)
y a poco veo, hay algo que no encaja.
y como la mentira me importuna,
desecho el telescopio y ya reacio,
solo le creo a la cercana Luna.
TATUVIEJO
Esa nube que el telescopio ve,
tan distante, lejana y luminosa,
¿no es acaso una imagen mentirosa
que a todos pide le tengamos fe?.
Al observar esa galaxia diva,
que noche a noche con su brillo insiste,
nos queda duda si en verdad existe,
o ya hace rato que acabo su vida.
Hago la cuenta de cuanto la luz viaja
(millones de años en el vasto espacio)
y a poco veo, hay algo que no encaja.
y como la mentira me importuna,
desecho el telescopio y ya reacio,
solo le creo a la cercana Luna.
TATUVIEJO
jueves, 15 de octubre de 2015
Y YO ME LA LLEVÉ AL RÍO
Y YO ME LA LLEVÉ AL RÍO
(homenaje a Federico)
Y yo me la llevé al río
para enseñarle a nadar,
y fue por culpa del frío
que se vino a resfriar.
Luego la llevé a mi casa,
y la introduje en mi cama.
Allí quedé una semana,
esperando a ver que pasa.
Le fregué espalda y pecho
buscando su mejoría.
Mas al final de unos días,
fuí yo quien quedó de lecho.
Que en salud recuperado,
la devolví a su marido,
con el expreso pedido
de no contar lo pasado.
Se fue sin mirar atrás;
ya nunca la volví a ver.
¡ Lástima!...no pudo ser
un amor "ménage á trois".
TATUVIEJO
Y yo me la llevé al río
para enseñarle a nadar,
y fue por culpa del frío
que se vino a resfriar.
Luego la llevé a mi casa,
y la introduje en mi cama.
Allí quedé una semana,
esperando a ver que pasa.
Le fregué espalda y pecho
buscando su mejoría.
Mas al final de unos días,
fuí yo quien quedó de lecho.
Que en salud recuperado,
la devolví a su marido,
con el expreso pedido
de no contar lo pasado.
Se fue sin mirar atrás;
ya nunca la volví a ver.
¡ Lástima!...no pudo ser
un amor "ménage á trois".
TATUVIEJO
lunes, 21 de septiembre de 2015
EL PIRATA
Como
en la mar el bajel,
verso en rima consonante,
mi prosa corre rampante,
sobre el blanco del papel.
Libre mi lira navega,
veloz y audaz en su intento,
alta proa a barlovento,
y sobre los ripios vuela.
Como un plagiario insolente,
no le hago asco al pillaje
que hago, en el abordaje,
de los autores ausentes.
Con mi bodega cargada
de versos propios y ajenos,
remedo al corsario bueno
en literaria redada.
Dicen: robar es infame,
además de vil pecado.
Yo solo tomo prestado
hasta que el autor reclame.
TATUVIEJO
verso en rima consonante,
mi prosa corre rampante,
sobre el blanco del papel.
Libre mi lira navega,
veloz y audaz en su intento,
alta proa a barlovento,
y sobre los ripios vuela.
Como un plagiario insolente,
no le hago asco al pillaje
que hago, en el abordaje,
de los autores ausentes.
Con mi bodega cargada
de versos propios y ajenos,
remedo al corsario bueno
en literaria redada.
Dicen: robar es infame,
además de vil pecado.
Yo solo tomo prestado
hasta que el autor reclame.
TATUVIEJO
lunes, 14 de septiembre de 2015
EL CORAZÓN DELATOR
EL CORAZÓN DELATOR
(Edgard Alan Poe)
Por no soportar más su presencia, un criminal (llamado Kicillof) mata a su compañero de pieza: un viejo llamado "Precios". Luego, alza unas tablas del piso y oculta el cuerpo en ese lugar (llamado "Indec").
Después, llegan policías (consultores, economistas, etc.) requeridos por vecinos y amigos del desaparecido.
El asesino actúa con naturalidad. Hace pasar a los expertos a la habitación y les dice "está todo normal...el viejo "Precios" goza de buena salud. Fue a visitar a un pariente lejano y poco visto, un tal "Precios cuidados". Invita a los policías a tomar asiento y coloca su silla sobre las tablas que ocultan el cuerpo.
A medida que avanza la conversación, el asesino empieza a escuchar un fuerte barullo (llamado "Inflación"). Se pone nervioso y piensa que será imposible seguir ocultando la verdad. Los ruidos lo desesperan tanto que termina por decirle a los policías: "¡bueno!..si!..pero no es lo que ustedes piensan, ahí adentro solo tengo un "gato encerrado" que se ha vuelto peligroso.
TATUVIEJO
Por no soportar más su presencia, un criminal (llamado Kicillof) mata a su compañero de pieza: un viejo llamado "Precios". Luego, alza unas tablas del piso y oculta el cuerpo en ese lugar (llamado "Indec").
Después, llegan policías (consultores, economistas, etc.) requeridos por vecinos y amigos del desaparecido.
El asesino actúa con naturalidad. Hace pasar a los expertos a la habitación y les dice "está todo normal...el viejo "Precios" goza de buena salud. Fue a visitar a un pariente lejano y poco visto, un tal "Precios cuidados". Invita a los policías a tomar asiento y coloca su silla sobre las tablas que ocultan el cuerpo.
A medida que avanza la conversación, el asesino empieza a escuchar un fuerte barullo (llamado "Inflación"). Se pone nervioso y piensa que será imposible seguir ocultando la verdad. Los ruidos lo desesperan tanto que termina por decirle a los policías: "¡bueno!..si!..pero no es lo que ustedes piensan, ahí adentro solo tengo un "gato encerrado" que se ha vuelto peligroso.
TATUVIEJO
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